La misofobia consiste en el trastorno obsesivo hacia la contaminación, es decir pánico o miedo a la suciedad. Aquellos que la padecen son llamados misófobos y están fuertemente relacionados con la germofobia, bacilofobia o bacteriofobia, términos utilizados para llamar a la fobia a los gérmenes.

¿Qué es la misofobia?

La misofobia se define como un miedo a los gérmenes o suciedad de manera persistente, anormal e injustificada. Frecuentemente es caracterizado por el incesante y obsesivo lavado de manos.

Una de sus características son las medidas extremas de precaución con respecto a higiene y aseo que toman los misófobos. Por lo general, esta enfermedad en ocasiones se vuelve crónica, ya que para ellos es inevitable relacionarse con la contaminación.

lavar manos misofobia

Esta condición suele afectar de gran manera la vida cotidiana de los individuos que la padecen. De hecho, implica un cambio radical en donde se evitan situaciones en las que podrían exponerse a gérmenes, tales como: subterráneo, comisarías, hogares de terceros y lugares concurridos.

Se relaciona la misofobia con conductas extremistas, ya que se producen comportamientos compulsivos como lavarse las manos, ducharse, desinfectar todo frecuentemente.

Los individuos que padecen de esta patología, mantienen extremas medidas higiénicas. De tal forma, que su temor se puntualiza en relación con las materias biológicas. Es decir; en los olores corporales y en la suciedad visible. Incluso añaden hasta a su familia, evitando que se acerquen a ellos, o viceversa por miedo a ser contaminados.

Este tipo de fobia hace que los que la padecen estén excesivamente preocupados por estar en ambientes que no sean limpiados con regularidad o que su aspecto no resulte con una higiene adecuada.

Para el que padece miedo a la suciedad incluso una superficie que aparenta estar limpia puede requerir de una segunda limpieza.

Causas de la misofobia

Si crees padecer de misofobia, pero desconoces las causas que la originan, te vamos a ayudar a detectarla. A continuación te presentamos las diversas causas que conllevan este trastorno, entre ellas están:

  • Origen traumático: Este tipo de fobia se relaciona en ocasiones con algún hecho ocurrido en la niñez. Ya sea un evento que involucre gérmenes, en sitios como colegios, parques, entre otros. Sin embargo, provoca sensación de ansiedad desde temprana edad.
  • Comportamientos imitativos: El comienzo de esta fobia suele ocurrir desde la infancia, con el aprendizaje del uso del inodoro. No obstante, también ha estado relacionada con la aparición de otros tipos de fobias. En ocasiones si algún familiar ha sufrido el mismo miedo anteriormente. Por otra parte, esta fobia puede ser adquirida, aprendida e imitada por el comportamiento obsesivo de algún pariente cercano.
  • Ansiedad descontrolada: Algunas personas se encuentran predispuestas por su extrema ansiedad, apareciendo la misofobia como resultado de información relacionadas con enfermedades. Haciendo así, que la persona se obsesione con esta fobia.
  • Trastorno obsesivo compulsivo: Está estrechamente vinculado con este tipo de fobia. Ya que un individuo puede comenzar a tener misofobia obsesionándose por la pulcritud. De tal forma que, con la limpieza se manifiestan síntomas que han desarrollado una rutina obsesiva de hábitos y repulsión hacia los microbios.

Síntomas de la misofobia

La misofobia puede causar graves repercusiones en la vida diaria para las personas que la padecen. Es por eso, que sus síntomas en respuesta a los gérmenes se manifiestan de dos maneras como lo son:

Síntomas físicos.

Suelen presentarse o manifestarse frecuentemente como:

miedo a la suciedad
  • Sudoración
  • Mareos
  • Náuseas
  • Aumento frecuencia cardíaca
  • Debilidad
  • Ataques de pánico
  • Las personas con misofobia leve probablemente solo se sienten amenazadas, cuando creen estar rodeadas de un hábitat contaminado. Tal es el caso de un baño público o un hospital.

Trastornos conductuales

Muchos de los que padecen esta fobia, son conscientes de su problema y controlan sus síntomas físicos. Sin embargo, los manifiestan en comportamientos asociados con:

  • Lavarse las manos de manera compulsiva
  • Extremo uso de desinfectantes y antibacteriales
  • Temor al contacto físico con otras personas
  • Miedo a enfermedades
  • Ansiedad al estar expuestos a situaciones con el medio ambiente
  • Crea rituales o hábitos de limpieza en un tiempo determinado y en horarios exigidos. De hecho, estas rutinas son las únicas acciones que alivian la ansiedad momentáneamente.
  • Prefieren estar aislados de la sociedad y de eventos donde pueden ser expuestos a contacto físico.

¿Muchas personas padecen de Misofobia?

El cuidado de la salud y miedo a la suciedad es un término bastante nuevo. Hasta hace poco, podíamos observar a nuestros antepasados realizando cirugías en lugares poco aseados o incluso se incurría en la ingesta de alimentos que no habían pasado por un control sanitario.

Y es que si nos remontamos a 3.500 aC es cuando apenas se había inventado el miswak, un cepillo de dientes primitivo fabricado con el árbol Salvadora Persisca.

No obstante (continuando con esta línea cronológica), no sería hasta el año 1.400 aC cuando habría otro avance en salud dental al fabricarse un nuevo tipo de cepillo de diente con bambú y pelo de cerdo.

Tuvieron que pasar casi 3000 años para que en 1844, por fin el doctor Meyer Rhein diseñara el primer cepillo de dientes que se asemeja a lo que son hoy en día.

Es decir, nos tomó casi 6.000 años (3000 aC + 3000 dC) para empezar a trabajar en la salud dental y en darnos cuenta de que las bacterias contribuían con la tasa de mortalidad.

misofobia limpieza dientes

Como otra anécdota, a finales del siglo XX la gente comenzó a preocuparse por las enfermedades de transmisión o relacionadas con bacterias. Siendo la misofobia relevante a este factor problemático. De esta forma, se comenzó a crear una campaña de prevención y mejor cuidado en la vida diaria.

Según expertos, la mujeres son las que mayormente padecen algún tipo de trastorno referido a la contaminación. No obstante, algunas féminas son conscientes de su problema. Sin embargo, algunas deciden minimizar u ocultar sus síntomas para no ser tildadas de misófobas.

Hoy en día, existe una mayoría que prefiere un aseo adecuado y una higiene controlada, rodeadas de limpieza. Tanto por el aspecto físico como por la salud.

Pero, sin dejar de pensar en los que habitan en las calles, siendo frecuentes los fallecimientos por la falta de higiene personal y del entorno. De tal forma que, es gracias a la información sobre higiene y sanidad, que se conoce que los gérmenes forman parte en ocasiones como agentes protectores.

Tratamiento de la misofobia o miedo a la suciedad

Los pacientes que padecen esta fobia pueden aprender a ayudarse a sí mismos.

El primer paso es adquirir información, para combatir los miedos que puedan surgir. Es importante que antes de comenzar algún tipo de tratamiento, el afectado debe buscar ayuda profesional, como lo son psicoterapeutas o psiquiatras para determinar el diagnóstico y un adecuado tratamiento. Estos pueden abordar el problema desde varios ángulos como lo son:

Terapia cognitiva conductual

Representa un tipo de psicoterapia en la que el terapeuta trata de cambiar sus actos. De tal forma, que se busca realizar una modificación en las conductas del paciente cuando se enfrenta a una amenaza.

Las fobias son altamente tratables y requieren sólo unas pocas sesiones con un profesional calificado de la salud mental, para crear nuevos pensamientos contrarios a miedo.

Terapia de exposición

En este tratamiento, el afectado se expone al estímulo que producen algunos de sus síntomas. Habitualmente se comienza el tratamiento con cortas y leves sesiones de estímulos y va aumentando de acuerdo al grado de exposición.

En este caso, cuando el misofóbico, debe enfrentarse al agente que provoca su miedo, comienza a disminuir de tal manera que el cuerpo inicia un aprendizaje y logra entender que no existe peligro representativo.

Técnicas de relajación

Son todas aquellas técnicas que ayudan a controlar la ansiedad, como pueden ser las actividades deportivas, las técnicas de respiración profunda. También, se ha comprobado que la meditación puede resultar muy útil.

Recomendaciones adicionales para tratar el miedo a la suciedad

Algunos médicos recetan medicamentos que ayudan a las personas hacer frente a sus miedos durante el tratamiento o para que puedan funcionar en público.

El importante rol de la familia

Los familiares de pacientes con misofobia son de gran importancia para el cumplimiento del tratamiento. Ya que logran ayudar a superar sus miedos.

Por supuesto que tener un buen cuidado de ti mismo, tu familia y tu hogar es positivo ya que minimiza el riesgo de enfermedades, pero afecta cuando existe el exceso o la obsesión. Es importante recordar que la misofobia es un problema que se puede superar.

Un individuo misofóbico, requiere apoyo sin prejuicios. De tal manera, que abunde la comprensión. Seguro, con estos consejos funcionarán mejor las técnicas de reconocimiento y superación.

Fuentes consultadas:

  • Fobias: MedlinePlus. (s.f.). Recuperado 18 mayo, 2019, de https://medlineplus.gov/spanish/phobias.html
  • Colaboradores de Wikipedia. (2019b, 31 agosto). Misofobia – Wikipedia, la enciclopedia libre. Recuperado 2 septiembre, 2019, de https://es.wikipedia.org/wiki/Misofobia
  • Pichot, P., American Psychiatric Association, Aliño, J. J. L. I., & Miyar, M. V. (1995). DSM-IV: manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales(4ª ed.). Barcelona, España: Masson.

¡Déjanos un comentario!