Los espacios reducidos nunca son cómodos. Ya sea que se trate de ropa, calzado o un lugar específico, cada vez que se trata de un espacio reducido todo tiende a volverse incómodo. No obstante, para aquellos que padecen claustrofobia, los lugares pequeños no son exactamente incómodos, sino mucho más que esto, tornándose sus vidas en algo complicado de afrontar.

¿Qué es la claustrofobia?

La claustrofobia es un trastorno de ansiedad que se relaciona con el miedo a estar encerrado o en situaciones donde no se pueda escapar con facilidad.

Si bien, todo depende del nivel de ansiedad que tenga cada paciente, la fobia podría iniciarse en cualquier lugar que pueda parecer «pequeño» o «encerrado».

La palabra claustrofobia proviene del latín «claustrum» (cerrado) y «fobia» (miedo).

Para este tipo de personas, incluso el imaginar lugares cerrados donde el movimiento se vea reducido o completamente imposibilitado es suficiente para que de lugar el pánico y se empiecen a sentir algunos de los síntomas que acarrea este padecimiento.

claustrofobia

Con regularidad, la claustrofobia está relacionada con las sensaciones de catástrofe y es uno de los trastornos fóbicos más comunes actualmente, afectando a cerca del 5% de la población humana.

Al tratarse de una fobia como cualquier otra, el miedo que se siente es intenso, irracional e incontrolable al estar en contacto con el estímulo fóbico, el cual es en este caso un lugar que represente un encierro para el claustrofóbico.

Se podría afirmar que la claustrofobia es lo opuesto a la agorafobia, el miedo a los espacios abiertos.

Lugares donde frecuentemente se activa el miedo a espacios cerrados

Aunque el claustrofóbico puede llegar a sentir pánico en cualquier lugar, incluyendo el baño de su hogar, algunos de los lugares más comunes son:

En los aviones

La claustrofobia en aviones es bastante frecuente, de hecho, por ello la mayoría de personas que tienen un vuelo tratan de llevar consigo algún tipo de medicación para evitar la sensación de pánico durante el viaje.

Durante las resonancias magnéticas

Como bien se sabe, el equipo utilizado para las resonancias magnéticas consiste en una cámara donde se introduce al paciente por unos segundos, donde debe permanecer inmóvil por unos minutos para realizar la toma visual. Este proceso puede convertirse en una completa odisea para los que sufren claustrofobia, ya que para ellos el espacio es muy pequeño.

Por suerte, actualmente existen equipos de resonancia magnéticas abiertos que permiten obtener la información necesaria sin necesidad de encerrarse en una cámara.

Según estudios, cerca del 2,5% de las personas evitan las resonancias magnéticas solamente por padecer de claustrofobia.

En los medios de transporte masivos y ascensores

Los medios de transporte masivos pueden ser muy grandes, pero cuando hay demasiada gente es que empieza el verdadero problema. El poco espacio hace estallar la ansiedad de los que padecen claustrofobia. Lo mismo se repite con el tema de los ascensores, aunque para algunos la sola razón de abordar uno de estos dispositivos es realmente aberrante.

Causas de la claustrofobia

Las fobias normalmente no tienen un origen específico para todas las personas. No obstante, se cree que la claustrofobia normalmente está relacionada con eventos traumáticos de la niñez o adolescencia.

Estar encerrado durante horas en una habitación oscura, quedar atascado en una cueva o terminar atrapado en un lugar sin poder moverse son solo algunas de las situaciones que podrían causar el miedo a estar encerrado.

No obstante, las experiencias traumáticas propias no son la única razón por la cual puede iniciar esta fobia. En algunos casos puede tratarse de una actitud aprendida de padres que padecían este temor.

Síntomas de la claustrofobia

La claustrofobia al igual que las demás fobias presenta una serie de síntomas que pueden ser físicos, cognitivos y conductuales. Estos síntomas son:

  • Agitación
  • Sudoración y aceleración cardíaca
  • Mareos y nauseas
  • Sensación de pánico
  • Dolor en el pecho
  • Sensación de irrealidad
  • Evitación hacia lugares pequeños o con poco espacio
  • Ansiedad extrema incluso cuando no se está en contacto real con el estímulo fóbico
  • Pensamientos catastróficos en relación a lo que causa la fobia

¿Cómo superar la claustrofobia?

El tratamiento para la claustrofobia consiste en una serie de terapias conductuales y en algunos casos fármacos combinados de terapias de relajación para contrarrestar los efectos de la ansiedad.

superar claustrofobia
La claustrofobia está relacionada con la sensación de no poder escapar.

Terapia psicológica para el miedo al encierro

La terapia psicológica permitirá introducir al paciente en un tratamiento correctivo de conducta donde ya no se tomarán las experiencias anteriores como basamento para el miedo actual.

Dependiendo cómo se esté comportando el paciente, el experto será capaz de saber qué es lo mejor para el paciente, aunque con regularidad en estos casos, lo mejor es la terapia cognitivo conductual, un tratamiento enfocado a cambiar la forma de pensar del paciente.

Técnicas de relajación

El nivel de estrés causado por la ansiedad hace que aquellos que padecen de miedo a estar encerrados lleguen a un punto incontrolable. Aprender a dominar tu cuerpo y tu mente permite mantenerse más centrado incluso al exponerse a los peores miedos.

Es por esto, que la práctica de yoga o mindfulness son efectivos para controlar completamente la forma de pensar.

Técnicas de exposición

Hay veces en las que es necesario exponerse a los problemas para poder superarlos. De hecho, al tratase de fobias las técnicas de exposición tienden a tener un alto porcentaje de éxito, aunque a su vez también necesitan de determinación.

Hay que entender que el miedo es una reacción natural del cuerpo para resguardarse, pero que cuando se trata de un miedo sin sentido, lo mejor es tratarlo.

Por supuesto, el especialista a cargo se asegurará de mantener una exposición gradual y segura.

Pastillas para la claustrofobia

En última instancia, cuando ninguno de los anteriores tratamientos da resultado, es hora de acudir a los fármacos, aunque no como un tratamiento por su cuenta, sino combinado con una terapia psicológica, ya que los fármacos solo inhibirán los sentimientos de ansiedad temporalmente mientras el paciente se mantenga parcialmente sedado.

Con regularidad se recurre a medicamentos psicotrópicos como las benzodiazepinas a la hora de recetar fármacos.

Fuentes consultadas:

  • Fobias: MedlinePlus. (s.f.). Recuperado 18 mayo, 2019, de https://medlineplus.gov/spanish/phobias.html
  • Colaboradores de Wikipedia. (2019b, 31 agosto). Claustrofobia – Wikipedia, la enciclopedia libre. Recuperado 2 septiembre, 2019, de https://es.wikipedia.org/wiki/Claustrofobia
  • Pichot, P., American Psychiatric Association, Aliño, J. J. L. I., & Miyar, M. V. (1995). DSM-IV: manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales(4ª ed.). Barcelona, España: Masson

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