La agorafobia o miedo a los espacios abiertos es un tipo de fobia común que se encuentra directamente relacionada con el trastorno de pánico.

Esta comprende una gran variedad de miedos juntos que son activados al estar en lugares donde el agorafóbico podría sentirse atrapado, avergonzado o indefenso.

¿Qué es la agorafobia o miedo a los espacios abiertos?

La agorafobia es un miedo incontrolable, desproporcionado, irracional y frecuente frente a situaciones que se podrían crear en los espacios abiertos.

Esta fobia está relacionada directamente con estar acompañado de multitudes en lugares abiertos o también estar solo.

El miedo en sí no está relacionado directamente con estar al aire libre, sino más bien con pasar por situaciones incómodas como desmayarse, perder el control o hacer el ridículo.

El término «miedo a los espacios abiertos» está bastante alejado del verdadero significado de la agorafobia, ya que más allá del miedo a los lugares abiertos, se trata del miedo a las situaciones embarazosas o en las que no se puedan escapar.

Esta situación hace que todo aquel que padece agorafobia evite por completo el contacto con los espacios abiertos. En caso de que dicha persona tenga que salir al aire libre no se sentirá segura.

Se trata de una fobia muy común que según estadísticas afecta a casi el 2% de la población de hombres y el doble de las mujeres.

Causas

No existe una causa exacta de la agorafobia, sin embargo, muchas personas que padecen esta fobia afirman que puede tener un origen en un ataque de pánico o situación de extrema incomodidad al estar en espacios abiertos.

Síntomas

La agorafobia afecta fuertemente el estilo de vida de quien lo padece.

El agorafóbico no se siente cómodo en lugares públicos, por lo que evitará a toda costa este tipo de situaciones. Algunos de los síntomas de la agorafobia son:

  • Miedo a estar en lugares donde pueda ser difícil escapar.
  • Evitación a lugares públicos.
  • Miedo a perder el control en público.
  • Dependencia de otros a la hora de salir.
  • Miedo a estar solo.
  • Depresión.
  • Sensación de irrealidad tanto de las situaciones, como de los lugares visitados.
  • Agitaciones y temperamento alterado.

Además de estos síntomas, la agorafobia también presenta los mismos síntomas físicos que cualquier otra fobia. Estos son:

  • Problemas para respirar.
  • Taquicardia.
  • Mareo, náuseas y problemas estomacales.
  • Temblores y sudoración.

Cómo superar la agorafobia

La agorafobia es un tipo de ansiedad muy fuerte, por lo que el tratamiento requiere de una combinación de psicoterapia y medicinas. Debido a que la agorafobia está relacionada en muchos casos con problemas depresivos, los medicamentos para la depresión pueden ayudar hasta cierto punto, sin embargo, se debe consultar al médico para saber qué es lo mejor para usted.

Por otro lado, de cara a la psicoterapia, uno de los tratamientos más efectivos para superar la agorafobia suele ser la terapia conductual cognitiva.

Como una alternativa menos potente, pero que permite aliviar el estrés y pánico, se encuentran los grupos de apoyo.

Fuentes consultadas:

  • American Psychiatric Association. (1980). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV) (5ª ed.). Madrid, España: Panamericana.
  • Craske, M. G, & Simons, G. (2013). Panic Disorder and Agoraphobia. Recuperado de https://pdfs.semanticscholar.org/509c/ad5fb28aa5cf972f7eb326aac02307eca981.pdf

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